Archivos Mensuales: junio 2015

2ª Etapa. Y salió el sol… 

Después de lo que había vivido en la primera etapa pensé que “Llegué de milagro”. Siento que algo me protege , quizás por eso me lancé a este proyecto con tan pocos recursos y experiencia. Algunos lo llaman estar loco, yo lo llamo tener fe.

Llegué y ahí estaba el que sería mi sofá durante los próximos 5 días. Un sofá dentro de la sala de comer de un taller en Bilbao. Esta nueva  experiencia sería una de las mejores preparaciones que podría tener en todos los aspectos. Abandonaba la comodidad de mi ático en el centro de Palma de Mallorca con mucha luz , una cama king-size y a escasos metros del Paseo Mallorca. Llegaba a  un taller donde la luz del sol apenas entraba y pasaba a dormir sobre un sofá, en  un saco de dormir. Lo bueno es que hubo unos días espectaculares de sol y bien despejados.

sofa okcamper

 

 

 

 

paseo con luca

Casualmente había ido a caer  en un taller que se dedica a transformar furgonetas en pequeñas casas con todo lo necesario para vivir: cocina , baño , camas  , calefacción, aislamiento …, algo muy importante por aquí por lo visto y, bueno, en general, cualquier capricho del cliente. Así que,  que mejor lugar para venir a parar en mi primera parada . Hacía meses que pensaba cómo iba a preparar un Mitsubishi Montero de tres puertas y 4 plazas y apenas maletero en un habitáculo donde poder pernoctar en algunas ocasiones  durante el viaje . Tengo algunos accesorios que lo hacían más fácil, como una ducha portátil , un transformador de 12 a 220v que me había regalado la gente de euro4x4parts.com pero no era suficiente. Necesitaba organizar algo el espacio. Construir unos armarios donde guardar las cosas. Hacerme algún invento que se convirtiera en cama donde poder dormir  y además tenía que hacerlo con un presupuesto cero, para hablar claro. Salí de Mallorca con trescientos euros en el bolsillo el veinte de junio y debían durarme hasta el cinco de julio.

 

 

 

 

Gasolina y comida eran los únicos gastos posibles, el resto debía ser puro ingenio y milagros. Y así fue. Un milagro o como se quiera llamar me trajo a este sitio, donde no solo encontré amigos con todo lo necesario para poder transformar un pequeño Mitsubishi Montero en una tienda de campaña improvisada, no solo con herramientas, material y espacio, sino también con la experiencia y consejos de quien se dedica a ello. Un sofá que en apenas cuarenta y ocho horas se convirtió en un sitio cómodo y acogedor, y tuve una sensación de gratitud por haber puesto todos los recursos a mi disposición para la tarea. Pasábamos las tardes en un sitio donde me preparaba para la travesía y para lo que fuera, además de un montón de campos  y ríos donde Luca pudo bañarse y jugar con otros perros locales.

OkCamper Staff

OkCamper Staff. Aritz y Junior en su momento de reunión creativa , siempre acompañada de un cafe.

 

Como siempre todo principio tiene un final, que a su vez marca el inicio de algo nuevo. Pasaron los cinco días que compartí con ellos y llegaba la hora de partir hacia Le Mans en Francia, concretamente en Roézé-Sur-Sarthe , lugar impronunciable, donde vivía mi hermano y su familia desde hacía unos meses cuando decidieron abandonar Madrid y vivir en un lugar con mucho encanto e historia. No lo conocía y debo reconocer que me sorprendió mucho.

Salí pues el 26  de junio de Bilbao. Eran las ocho y media de la mañana. Amanecía con una suave neblina bilbaina y no quería perder ni un segundo ya que desconocía el camino con exactitud y no quería que se me hiciera muy tarde la llegada. EL GPS marcaba ocho horas y media de recorrido, pero como estaba siendo costumbre era poco probable cumplir el halagüeño pronóstico de la encantadora chica que está en el GPS y que siempre habla con dulzura.zarauz

donosti

Comienzan las curvas. Existen las súper autovías , pero como no tengo presupuesto para peajes selecciono las rutas sin peaje, que hace del recorrido un sinfín de curvas , pasos por montaña y paseos por centro de las ciudades que me gusta cada día más. Es lento y  pesado algunas veces , pero nada en comparación con hacer una ristra de kilómetros en una monótona linea recta . Abandono España por Donostia circulando por curvas de acantilados con magníficas vistas al mar. No tengo tiempo para hacer fotos pero aún así tiro algunas en marcha. Sencillamente hay cosas que no se puede evitar,  por ejemplo, fotografiar  dos preciosos barcos amarrados en un puerto entre acantilados que irradiaban un colorido y vida especiales. Continúo conduciendo. Quería salir de España. Las curvas y las montañas parecían no tener fin. Por fin entro en Francia, no sé por dónde ni cómo ya que no hay ningún tipo de frontera ni nada. Y pensaba que me harían bajar las cosas del coche, me pedirían un montón de papeles. Pero nada de nada. Repito, no sé en qué momento pasé esa línea imaginaria de un país a otro.

barcos donostia

Entre todo esto se me olvidaba comentar algo que surgió y que me ofreció la oportunidad de devolver un favor. Se trata de la empresa Euro4x4parts. Ellos fueron los primeros en confiar en mi proyecto. Sí, una empresa Francesa con sede comercial en Bayona, al sur de Francia, y que casualmente estaba de camino a la casa de mi hermano en Le Mans. Así que les envié un email para decirles que el día 26  de junio, a mediodía, pasaría a verlos y hacernos una foto juntos, ya que todos nuestros contactos fueron vía telefónica y online por lo que no habíamos tenido oportunidad de vernos .

Ya lo había hablado con alguien vía email pero no sabía si esa persona estaría al corriente. Al parecer no le había llegado el aviso de mi llegada, pero aún así yo cumpliría mi cometido. Sentía que debía agradecérselo para  lo cual invité al equipo a hacernos una foto todos juntos en el exterior de la tienda. Con ellos, el Montero, Luca y yo.

Se me había ido la conexión wifi y no tenía guardado el mapa de GPS para llegar a mi destino en Roézé-sur-Sarthe en Le Mans. Así que necesitaba urgentemente una conexión wifi . Paré en una de las Pastisserie de la carretera pero al parecer no tenía conexión wifi. En Francia eso es exclusivo de los McDonalds. Me resultó muy curioso y me negaba a aceptarlo, pero después de varias pastisseries y sendas negativas me dirigí al McDonalds más cercano. Con el mapa cargado, salí sin perder un segundo. Me habían dicho que aquí en Francia tienen unos horarios muy raros y se van a comer a las doce del mediodía y vuelven a las dos. Así que tiro millas intentando llegar antes de las doce . ¡Sorpresa! Llegué a la una y media. Entro y como es normal no están, así que junto con Luca nos vamos a un bosque cercano a aparcar el coche y comer algo, y esas cosas. Volvimos a las dos. Cuando llegué entré en las oficinas sin hablar ni papa de francés, bueno si, “bonjour”, “excuse moi” y “merci”.  Al entrar me atendió una chica muy simpática, así que ya me pude relajar  y explicarle qué hacía ahí. Gracias a Dios en un español bastante decente, porque yo de francés no “parlé rés de rés” . Nada, que le explico que estoy ahí para hacernos una foto frente a la nave industrial con todo el equipo y mientras nos colocamos se quedan un poco sorprendidos por el tamaño de Luca y su energía.

foto mauricio peralta y euro4x4parts en francia

Contento por poder haberme hecho la foto con la gente de Euro4x4parts y con la sensación de tener el objetivo cumplido , Luca y yo continuamos camino dirección Le Mans.  Después de algunas ciudades que estaban junto al mar, y debido a haber seleccionado las rutas sin autovías y sin peajes el camino me lleva a un bosque de pinos altos y a unos pueblos de aspecto encantador y lagos donde sus gentes pasan la tarde. La desventaja de elegir estas rutas sin peajes y sin autopistas es el tiempo que prácticamente se multiplica por dos, y las rotondas. Las ventajas es que te permite conocer mejor el interior del país , sus pueblos. Ahorras un pastón en peajes y suceden cosas interesantes. Por ejemplo, en los primeros cien kilómetros visité unos pueblos a orillas del mar con grandes pinos que tenían unas piñas gigantes. Me recordó  un ejercicio que hicimos hace tiempo con Mónica Macrescu, la coach, y me hizo sentir bien. Me recodó aquello que enterramos en el retiro en clase de Claude. Enterré una piña que para mí  simbolizaba la pérdida de los miedos por estar totalmente abierta. Ahora, un par de meses después, encontraba otra piña, más grande y también abierta. Quizás simbolizando que más miedos se van presentando y más miedos se van superando. Casi podríamos hacer una alegoría entre las piñas de pino y las zonas de confort. Al menos eso pensaba…

 

piña en busca de la luz monica macrescu

 

Continuamos el viaje, y dejamos atrás las tierras del Gascogne y llegamos a Burdeos. Me habían dicho que había siempre atasco, y no se equivocaban, aunque tampoco fue para tanto. Después de uno pequeño, el GPS nos llevó por la zona de puerto industrial y prácticamente iba solo. Después unas carreteras comarcales en mal estado, algunas no tan malo, mientras veía como los “privilegiados” salían a la autovía, donde podían circular a altas velocidades, y llegar antes a su destino, aunque perdiéndose algunas maravillas de la región. A veces las prisas no nos dejan ver la belleza de un mundo cada vez más estresado. Me imagino que esos pueblos tendrían más vida.  La gente pararía a tomar un café, comer algo, darse un baño en el lago o solo tumbarse en alguno de sus bosques a mirar las copas de los árboles moviéndose por el viento. Sin embargo, prefieren las autopistas de peaje, con unos precios elevadísimos para ahorrar un par de horas que luego malgastan viendo la televisión. En mi caso, por ejemplo, el gasto en gasolina fue de sesenta euros, más un par de cafés. El mismo recorrido usando peajes y autopistas se eleva a trescientos euros. Curiosidades de la vida moderna…

 

 

Hablando de la gasolina, me ocurrió algo muy curioso. De esas cosas que te hacen creer que vas por el buen camino y que los astros están contigo. Salí de Bilbao por la mañana y lo primero que hice fue repostar, y además llevaba un bidón de gasolina rojo de diez litros, por si las moscas. Lo llené también y me puse en marcha. Casi después de hacer la mitad de camino veo que el depósito se ha vaciado más de lo esperado. Quizás eso de no usar autopistas ni peajes puede tener algo de culpa. Pero también es cierto que yendo despacio el coche gasta menos. La cuestión es que veo que tendré que repostar, pero… ¡oh sorpesa!, en Francia todo cierra a las siete y cuarto y las gasolineras no podían ser menos. A partir de esa hora  solo puedes repostar usando la tarjeta de crédito o débito y como salí de Mallorca con trescientos euros,  quiere decir que en el banco no tenía un duro, por lo que le pedí a un chico si podía cargarme veinte euros que yo se los daba, pero que usara  él su tarjeta. La respuesta por mi poca habilidad en francés fue nula así que seguí un poco entre la inseguridad y la desilusión de no tener dinero en la cuenta. Pero eso no me iba a echar  atrás. Si tuviera todo lo necesario para el viaje, no tendría ni merito ni aprendizaje, me decía a mí mismo convencido de ello. Continué unos kilómetros más, y cuando estaba el depósito a menos de un cuarto,  aún tenía unos trescientos cincuenta kilómetros por delante, decido entonces  parar y pensar qué hacer. Allí había un camionero parado, descansando, así que le pregunto, como puedo, si podría venderme veinte euros de gasoil, Me dice que no puede, que tiene que seguir y que está medio vacío también. Así que nada, aprovecho para darle de comer a Luca, como algo yo y caigo en la cuenta de un pequeño detalle de color rojo. ¡Llevaba el bidón de gasoil lleno en el maletero!  ¡Qué alegría! Tenía diez litros extra de gasolina. Es como cuando encuentras un billete de viente euros en el bolsillo de la chaqueta.  Empecé a hacer cálculos. No sabía si sería suficiente, pero no tenía opción. Así que dejé de dar vueltas y le puse el contenido del bidón. Con gran emoción saqué la cámara e hice una foto del momento, quería recordar ese momento de alivio y hasta de felicidad que sentí  por un detalle tan simple.

 

Momento de alegría cuando descubro que fue buena idea llevar un bidón de gasoil.

Momento de alegría cuando descubro que fue buena idea llevar un bidón de gasoil.

Ya en marcha sigo durante unos kilómetros contento por la situación y  calculando el gasto de gasoil, pensando en opciones por si no llegaba.  Cómo iba a comunicarme con una grúa si justo había cambiado de compañía de teléfono y no tenía línea para llamar. Entonces siempre me venía un pensamiento a la cabeza,  “no te preocupes Maury, todo va a salir bien, relájate y disfruta”. Así lo hice y comencé a atravesar un camino lleno de girasoles y unos campos preciosos llenos de plantas y hasta incluso un cervatillo que se cruzó por el camino. Estaba muy contento por no haber elegido las autopistas y los peajes.

girasoles 2

Me puse a disfrutar del paisaje y de la luz del lugar. Miraba los girasoles y me llamaba la atención que no miraban al sol, quizás por ser las siete de la tarde, quizás por algo que desconozco, pero todos miraban en dirección contraria al sol y además estaban cerrados , por lo que me sabía un poco mal. Ya al final casi, al salir de la carretera de campos de girasoles, a la izquierda, veo un campo con los girasoles abiertos, sigo recto y de repente…, piso el freno con fuerza. No podía irme de allí sin fotografiar los girasoles. Los había visto mil veces en revistas e imágenes, no sabía cuándo volvería a encontrarme con una imagen como esa. Así que grité a Luca: “¡no puedo perderme de fotografiar esto Luca! Tengo que volver! Di marcha atrás y me entretuve unos minutos tomando unas fotos y disfrutando de aquel momento. Me fui entonces con una satisfacción que hacía que las horas que aún quedaban por delante, unido a la incertidumbre de si llegaría o no al destino por la escasez de gasoil, ya no importaran; transformando desde ese momento el camino en una secuencia de preciosas imágenes de atardeceres , a cada cual más hermosa que la anterior.

etapa2 girasol

etapa2 cielo #enbuscadelaluz etapa2 cielo3 #enbuscadelaluz etapa2 cielo4 #enbuscadelaluz etapa2 cielo5 #enbuscadelaluz etapa2 cielo6 #enbuscadelaluz etapa2 cielo7 #enbuscaelaluz

Se hizo de noche. Aún faltaban ciento treinta kilómetros y las carreteras comarcales no suelen tener iluminación como las autopistas, así que la oscuridad se hizo intensa. Las nubes no dejaban pasar la luz de la luna y creo que atravesé un largo parque natural. Por suerte tenía unos faros extra que me habían instalado.

Finalmente, tres horas después de lo previsto y quince horas después de la hora de salida, llegué a un antiguo hospital del año 1700 , el St Anne Auspice, donde vive mi hermano y su mujer Dalila con mis dos sobrinos Marcos y Diandra. Pero eso ya será en el próximo post donde explicaré la historia de este precioso sitio de Francia cargado de historia.

Mauricio Peralta  

1ª Etapa, 24 horas non stop , que bien podría ser un capítulo en si mismo…

Era viernes noche y parecía que iba a dormir sin problemas. Y así fue al principio, excepto cuando me desperté a las 3 de la madrugada y ya no pude dormirme.  Los nervios, repasar la lista de cosas , ponerse a leer cosas de viajes , eso siempre anima…

Cuestión. Que después de dar vueltas y vueltas, a las 6 de la mañana decido que es buena hora para empezar a meter cosas en el coche.

Sin problemas. Voy seleccionando lo que había en la lista y mientras lo repaso veo que algunas cosas no son “imprescindibles”.

Tanto es así, que el coche da la sensación de ir prácticamente vacío.Imagino que mis años de motero me enseñaron a ir con lo mínimo . Y aún así habría dejado alguna cosa mas , aunque he de reconocer que aún faltan algunas cositas que ya iré recopilando cuando sea necesario.

Ya en el puerto me informo de cómo va esto de llevar un coche a la península. ¡Inexperto de mi! Para quien no lo sepa, se saca la tarjeta de embarque en la estación marítima 3 y al barco se accede por el muelle viejo.

Con mi tarjeta de embarque en la mano, veo de lejos a José, un amigo, que viene a despedirse y me alegro de verlo. Poco a poco van apareciendo más amistades y de mi equipo de coaching los Jadais y disfruto de un agradable  momento con ellos . Me siento abrumado por la situación, además de muy agradecido por el detalle de venir un sábado por la mañana a despedirse de este loco que cumplió aquello que dijo de irse #enbuscadelaluz .

Nos hacemos unas fotos, nos damos unos abrazos y…

 

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Al subir al barco, toca una cola a pleno sol, y a Luca le pongo una manta a modo de parasol.  Luca lo agradece porque las pastillas para calmarlo lo han dejado grogui y, si a eso le sumamos el sol de finales de Junio, el pobre lo pasaba mal. Por suerte duró poco.

Allí en la cola , justo detrás de mí, una mujer morena en un coche rojo se baja como hacían varios pasajeros para esperar que la cola avanzara. En esto que ve a Luca y me dice que ella tenía uno parecido, que que bonito era, me pareció una señora agradable , entonces me preguntó si le quedaba mucho de viaje en referencia al perro y le contesté que sí, que había viaje hasta Argentina. Entonces , con una sonrisa, me dijo que sí, que le quedaba viaje todavía .

Nos ponemos en marcha. El de las tarjetas de embarque nos dice que avancemos y casi sin darnos cuenta estamos subiendo al barco .

Para subir había una gran rampa azul que te llevaba a la cubierta del barco. Algo peculiar es que por algún motivo mi coche y el de esta señora vuelven a quedarse juntos , uno delante del otro.

viaje en busca de la luz

Bajo del coche , cojo la maleta de las cámaras y saco a Luca del maletero para llevarlo a la jaula de transporte.
Ya en el barco todo perfecto , tranquilo y sin mareos …

El día era espectacular, una maravilla típica de Mallorca. Con un sol increíble, disfrutamos de esa luz durante todo el trayecto y, mientras me alejaba, quedaba alucinado por la belleza de las costas y La Dragonera y la costa norte de Mallorca.

Saliendo del port de Palma

Saliendo del port de Palma

Serra de tramuntana , abandonando Mallorca

Serra de Tramuntana , abandonando Mallorca

Pasaron las horas y el tiempo para pensar en lo que dejaba atrás y lo que podía venir por delante en la terraza del barco. El viento , el sol y el movimiento del agua son hipnóticos .

Finalmente llegamos a Barcelona y solo bajar decido que tengo ganas de hacer kilómetros. Había pensado en pernoctar en Barcelona, pero yo quería ir a Bilbao. Tenía que hacer tiempo hasta poder ir a Francia donde me esperaban mi hermano y su familia .
Arrancamos y, solo cruzar el puente del puerto, nos da un destello del sol entre sus torres. Era perfecto para el proyecto “En busca de la luz”. Parecía puesto ahí para mí,

Llegada a puerta Barcelona

Llegada al puerto de Barcelona

 

Puente Pto Barcelona

Puente Pto Barcelona

 

 

Pasado el puente, me aparto a una zona para para el coche y agarrar el Gps y elegir la mejor ruta  , el GPS dice 5:30 horas de recorrido. Yo no creo que sea para tanto. Las ganas me pueden más. ¡Vamos allá!

Justo antes de salir y hacerle caso a esa vocecita del aparato, miro por el espejo retrovisor y veo a aquella señora del coche rojo. Me asomo por la ventana y la saludo. Ella interrumpe una conversación que tenía con la que parecía su hija y me dice desde lejos.. “¡Buen viaje!” mientras sonreía y movía la mano . Eso me dio buen “feeling”.

Eran las 8 de la noche cuando nos pusimos en marcha. Elijo una ruta, la mas económica por no tener peajes y me hago un lío en la primera rotonda. Demasiadas emociones. Finalmente consigo salir de la rotonda y empieza la autopista .

Salí de Palma con el coche con un cuarto de depósito , así que buscaba una gasolinera para abastecerme y llenar el depósito al máximo para conducir tranquilo.

Paro y veo que también hay un bar-restaurante y aprovecho para pedirme un buen bocata ya que en el barco había comido apenas un bocata de tortilla recalentado. Le digo a la chica que me cobre primero , así puedo comprar tabaco con el cambio.

Cuando me da el bocata me dice que tengo una consumición de regalo Coca-Cola o cerveza y me llama la atención que en el barco , en medio del mar no se podía comprar tabaco. Mientras que en una gasolinera no solo se podía comprar tabaco, sino que además te regalaban bebidas alcohólicas. Yo elijo una Coca-Cola para semejante bocata.

Antes de comer le pongo su comida a Luca y lo saco a dar un paseo. Ahí veo a un chico de los que ponen gasolina que juega con una pelota muy entretenido y le pido si podría hacernos una foto a Luca y a mi. El chico accede encantado y nos hace la foto.

Primera para para repostar y foto

Primera parada para repostar y foto

Enseguida la subo a las redes sociales para que sobre todo la gente que me quiere y familia sepa que estoy bien y de camino.

El viaje se antoja largo y más para alguien de Mallorca donde las distancias, aún siendo cortas, se hacen largas .

Comienzo a hacer quilómetros y confío en el GPs para que me lleve donde le he pedido. La noche se hacía cada vez más oscura y daba la sensación de que dejaba atrás Barcelona y LLeida . Luca, detrás, esta con los ojos como platos observando todos estos cambios y al mirarlo me doy cuenta de que desde que bajó del barco no había bebido agua, así que me pongo a buscar alguna gasolinera donde comprar agua, pero como eran más de las once de la noche todas estaban cerradas. Lo que me hace preocuparme y desviar mi atención a lo que me estaba diciendo el GPs o el GPs leía mi mente y me llevó a un pueblito de montaña donde apenas había gente en una terraza y, ¡aleluya! dos máquinas de esas expendedoras de Coca-Cola y Pepsi . Bajo del coche y selecciono un botellín de agua , y ¡oh bendita fortuna! ¡no hay agua!, producto agotado. Pienso si le podría dar Acuarius a Luca, pero como suelen tener mucho azúcar, lo descarto. Entonces, a escasos metros, oigo una voz que me dice: “¡hola! ¿Qué necesitas ? En esto eran más de las dos y media de la madrugada . Me giro y veo a un hombre bastante ancho y cojeando que se acerca hacia mí. “¡Agua! Solo necesito agua” le digo yo, mirando al coche donde estaba Luca. Y en ese momento la luz de una farola alumbra la cara de ese hombre que tenía el pelo negro corto y un ojo de cristal, realmente un auténtico tabernero pensé. El hombre, en ese momento,  mira la máquina expendedora y con mucha gracia me comenta que no se había dado cuenta de que estaba vacía de agua. Así que me dice que espere y se va de manera dificultosa, caminando hacia un callejón de donde sale con un botellín de agua de un litro de cristal azul y de Monte Pinos. Nunca me olvidaré porque además me dijo que era de cristal y que si algún día volvía por allí que se la devolviera. Enseguida le contesté que sería algo complicado ya que emprendía un largo viaje . Entonces se rió y me dijo , “bueno, si vuelves me la traes vacía , sino no pasa nada” y siguió recogiendo las mesas y las sillas de la terraza del bar muy alegremente .

La famosa botella de agua que salvo a Luca de la Sed.

La famosa botella de agua que salvó a Luca de la sed.

El agua estaba un poco fría así que decidí arrancar el coche y continuar el camino mientras el agua se templaba .

Continúo por el camino hasta que después de varias curvas y subidas, veo una esplanada donde paro y le doy agua al sediento Luca. Mientras bebe caigo en la cuenta de que ese no parecía el camino más corto para llegar a Bilbao. No podía ser una secuencia de pueblos de montaña y curvas. Aún así confio en que pronto empezarán las autopistas. Así que le doy a Luca lo que queda de agua y me subo al coche .

Después de una hora de curvas y subidas, en la oscuridad más absoluta que da el bosque denso, aprovecho a utilizar los faros que me dieron los de Misutonida4x4 que realmente iluminan mi camino con una intensidad que parece de día. Sigo avanzando . En eso que el camino se estrecha hasta aparecer en un puente de hierro y de un solo carril . ¡No puede ser! Definitivamente este no es camino principal para ir de Barcelona a Bilbao. El GPs me había dicho cinco horas y media de recorrido y yo ya llevaba seis y estaba en un puente viejo en medio de una oscuridad absoluta.

Me dispongo a cruzar el puente y al final veo otro todo terreno que espera a que yo termine de pasar . Al final del puente me detengo y le hago unas señas al conductor del otro coche para hacerle una pregunta .

“¡Buenas noches! Perdone. es que soy de Palma de Mallorca y ando un poco perdido”.

Me contesta que ya se había dado cuenta por la matrícula de mi coche ,

“He llegado hoy y voy de camino a Bilbao”, le comento. “¿Sabe si por aquí voy bien ? Es que no sé si este GPs me está tomando el pelo”.

“¡Vas bien !” Me dice él. “Pero te queda un “buen camino”” y mientras lo dice medio sonríe .

 

Puente en ninguna parte.

Puente de ninguna parte.

Ahí no caigo pero asiento con la cabeza. Le agradezco el que parara y continúo. Se abre al camino pero sigue siendo una secuencia de curvas , eso sí , cada vez más abiertas. Veo un cartel que dice “Carreteras del Pirineo”  y pienso que iré bien, pero  también que estoy dando un rodeo, siendo las cuatro de la mañana, que no tiene precio, donde la oportunidad de ver un par de zorros o algún tipo de animal similar pasando cerca de la carretera o durmiendo a un lado es posible.

Después de media hora comienzan las rectas. Da la sensación de estar en algun cerro de montaña o algo parecido. Como la noche era tan oscura no tenía noción del espacio. Entonces paro el coche a un lado de la carretera y me bajo. No sé nada hasta que miro hacia arriba. Entonces veo la mayor cantidad de estrellas que había visto nunca. Imagino que gracias al hecho de que estuviera despejado y de que no había contaminación lumínica, aquel era el cielo estrellado más bonito que había visto jamás.  Incluso cojo la cámara y la bajo pensando en poner el trípode. Pero no, es muy tarde. El lugar es muy oscuro y no sé qué hay a cinco metros por lo que dejo la cámara y prefiero disfrutar del instante de silencio absoluto y de ese camino de estrellas que asoman entre los copas de los árboles. Sin duda era un camino de estrellas. Me subo al coche y sigo.

Termina el monte. Veinte minutos de curvas y comienzan unas autovías de impactantes colores y señalización. En absoluto contraste con lo anterior, esto parecía una pista de aterrizaje. Me preguntaba cómo podía haber tanta diferencia entre ambos .

Ya es todo autovía. Más o menos hora y media de autovías de luces blancas , amarillas , naranjas , rojas y puntos y líneas . Me recordaba a aquella escena de “2001, una odisea en el espacio” donde se ven las luces reflejadas en el casco espacial .

Comienzan las curvas de nuevo , pero esta vez hacia abajo. Ya eran las cinco y media de la mañana y había salido del puerto de Barcelona a las 8 de la noche. Me había despertado el día anterior a las tres de la mañana y podríamos decir que estaba bastante cansado. Además no recuerdo haber conducido nunca más de dos horas seguidas . Los ojos se me cerraban. Así que decidí bajar del coche y ponerme a pegar saltos. Si activaba la circulación me despejaría. Por lo que paré otra vez y me fui a dar un pequeño paseo con Luca y jugar un poco con él .

Ya despejado y subido en el coche veo un cartel que dice: Bilbao . “¡Que bien!”, pensé. “El GPs me ha dado un”buen camino”. Al final me ha llevado donde quería” . Continúo bajando. Empiezan a verse los primeros coches después de horas sin ver a nadie más que a algún camionero.

Ya cuando faltaban dos o tres kilómetros, de repente veo un Land Rover Defender subiendo en dirección contraria a mucha velocidad.  Parecía que fuera en tres ruedas.

Así que me pongo alerta al instante. Eran casi las seis de la mañana y algunos volverían de alguna fiesta con copas de más.

El GPS me indica que a cien metros se encuentra mi destino. ¡Qué alivio! Casi diez horas conduciendo , y de repente se oye un fuerte golpe, como un ¡plas! Luca incluso se gira de un salto y mira atrás . Yo miro por el retrovisor y no veo nada. Así que continúo .

“Ha llegado a su destino” – la voz de mi encantadora acompañante me lo dice como si nada. Podría haber dicho un “¡olé!”, “¡o muy bien campeón!”, pero nada …

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Allí no hay nadie. Así que llamo para ver si la dirección es correcta, y…, sí era correcta pero con una fallo de cincuenta metros . Así que llamo por teléfono para que alguien salga a recibirme. Eran las seis de la mañana y me sabía mal despertar a nadie. Pero estaba cansado y quería llegar .

Me dicen que están cerca por lo que doy la vuelta por si me lo he pasado y veo a dos personas a lo lejos en medio de la carretera .

Me acerco y veo que es un accidente. Una pareja está a un lado de la carretera y una furgoneta de reparto al otro lado. Paro el coche y desde la ventana les pregunto si están bien y me dicen que si, aunque el coche parecía un siniestro y la furgoneta no estaba mucho mejor.

Ahí me di cuenta de que era el coche de esa pareja que iba detrás de mí. Que el sonido que escuché y por el que Luca se levantó de un salto fue que una furgoneta, seguramente a alta velocidad, se salió de la trazada y los arrolló. Podría haberme pasado a mí. Solo estaban a cuatro o cinco metros detrás de mí.

Continúo buscando a mi amigo que está en la calle esperando a verme. Lo veo. Aparco y me quedo con un frío en el cuerpo que dura un rato.

Es muy tarde, he dormido poco y me tumbo en un sofá que tienen junto a la oficina de la nave. Luca se tumba a mi lado y esa ya es otra historia que escribiré cuando termine. Mientras va dejando en mí importantes señales que me impulsan y me serán de ayuda en el camino …

 

Mauricio Peralta

#enbuscadelaluz

Una despedida muy emocionante para recordar por siempre… 

Los del grupo de Jedais ( así es como se llama el grupo ) nos reunimos el pasado sábado para realizar un taller impartido por la coach y amiga Mónica Macrescu .

El día fue espectacular, el lugar ideal y las enseñanzas compartidas, algo muy especial .

Pero lo que ya fue el colmo fue la despedida y el cariño que recibí por parte del grupo. Me sentí varias veces sobrepasado por el cariño y más aún porque no estoy acostumbrado a estas cosas . La verdad es que hacía años que no  me sentía así de emocionado.

Por lo general suelo ser bastante frío y distante , pero estos me tienen muy calado y sin darme cuenta tenían algo preparado que me haría quedarme sin palabras…

Es algo que quiero compartir ya que creo que es bonito hacerlo con cosas hermosas y positivas. Siempre digo aquello de:

Es mejor bendecir la luz , que maldecir la oscuridad..

¡O cómo se diga !

Estas personas llenas de luz me demostraron que todos tenemos un brillo especial, algo que saca lo mejor de nosotros y mejora el entorno que nos rodea. Pero eso sí, para brillar hay que dar un paso adelante, hay que atreverse a sacar ese algo que tenemos oculto o que no nos atrevemos a sacar, algo que todo el mundo puede ver en ti, y que tú también puedes ver aunque no te lo creas del todo.

Por eso y por muchas cosas más, gracias a todos los JEDAIS por todo este cariño. Me siento muy afortunado de teneros .

Os echaré de menos…
Mauricio . P


  

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