1ª Etapa, 24 horas non stop , que bien podría ser un capítulo en si mismo…

Era viernes noche y parecía que iba a dormir sin problemas. Y así fue al principio, excepto cuando me desperté a las 3 de la madrugada y ya no pude dormirme.  Los nervios, repasar la lista de cosas , ponerse a leer cosas de viajes , eso siempre anima…

Cuestión. Que después de dar vueltas y vueltas, a las 6 de la mañana decido que es buena hora para empezar a meter cosas en el coche.

Sin problemas. Voy seleccionando lo que había en la lista y mientras lo repaso veo que algunas cosas no son “imprescindibles”.

Tanto es así, que el coche da la sensación de ir prácticamente vacío.Imagino que mis años de motero me enseñaron a ir con lo mínimo . Y aún así habría dejado alguna cosa mas , aunque he de reconocer que aún faltan algunas cositas que ya iré recopilando cuando sea necesario.

Ya en el puerto me informo de cómo va esto de llevar un coche a la península. ¡Inexperto de mi! Para quien no lo sepa, se saca la tarjeta de embarque en la estación marítima 3 y al barco se accede por el muelle viejo.

Con mi tarjeta de embarque en la mano, veo de lejos a José, un amigo, que viene a despedirse y me alegro de verlo. Poco a poco van apareciendo más amistades y de mi equipo de coaching los Jadais y disfruto de un agradable  momento con ellos . Me siento abrumado por la situación, además de muy agradecido por el detalle de venir un sábado por la mañana a despedirse de este loco que cumplió aquello que dijo de irse #enbuscadelaluz .

Nos hacemos unas fotos, nos damos unos abrazos y…

 

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Al subir al barco, toca una cola a pleno sol, y a Luca le pongo una manta a modo de parasol.  Luca lo agradece porque las pastillas para calmarlo lo han dejado grogui y, si a eso le sumamos el sol de finales de Junio, el pobre lo pasaba mal. Por suerte duró poco.

Allí en la cola , justo detrás de mí, una mujer morena en un coche rojo se baja como hacían varios pasajeros para esperar que la cola avanzara. En esto que ve a Luca y me dice que ella tenía uno parecido, que que bonito era, me pareció una señora agradable , entonces me preguntó si le quedaba mucho de viaje en referencia al perro y le contesté que sí, que había viaje hasta Argentina. Entonces , con una sonrisa, me dijo que sí, que le quedaba viaje todavía .

Nos ponemos en marcha. El de las tarjetas de embarque nos dice que avancemos y casi sin darnos cuenta estamos subiendo al barco .

Para subir había una gran rampa azul que te llevaba a la cubierta del barco. Algo peculiar es que por algún motivo mi coche y el de esta señora vuelven a quedarse juntos , uno delante del otro.

viaje en busca de la luz

Bajo del coche , cojo la maleta de las cámaras y saco a Luca del maletero para llevarlo a la jaula de transporte.
Ya en el barco todo perfecto , tranquilo y sin mareos …

El día era espectacular, una maravilla típica de Mallorca. Con un sol increíble, disfrutamos de esa luz durante todo el trayecto y, mientras me alejaba, quedaba alucinado por la belleza de las costas y La Dragonera y la costa norte de Mallorca.

Saliendo del port de Palma

Saliendo del port de Palma

Serra de tramuntana , abandonando Mallorca

Serra de Tramuntana , abandonando Mallorca

Pasaron las horas y el tiempo para pensar en lo que dejaba atrás y lo que podía venir por delante en la terraza del barco. El viento , el sol y el movimiento del agua son hipnóticos .

Finalmente llegamos a Barcelona y solo bajar decido que tengo ganas de hacer kilómetros. Había pensado en pernoctar en Barcelona, pero yo quería ir a Bilbao. Tenía que hacer tiempo hasta poder ir a Francia donde me esperaban mi hermano y su familia .
Arrancamos y, solo cruzar el puente del puerto, nos da un destello del sol entre sus torres. Era perfecto para el proyecto “En busca de la luz”. Parecía puesto ahí para mí,

Llegada a puerta Barcelona

Llegada al puerto de Barcelona

 

Puente Pto Barcelona

Puente Pto Barcelona

 

 

Pasado el puente, me aparto a una zona para para el coche y agarrar el Gps y elegir la mejor ruta  , el GPS dice 5:30 horas de recorrido. Yo no creo que sea para tanto. Las ganas me pueden más. ¡Vamos allá!

Justo antes de salir y hacerle caso a esa vocecita del aparato, miro por el espejo retrovisor y veo a aquella señora del coche rojo. Me asomo por la ventana y la saludo. Ella interrumpe una conversación que tenía con la que parecía su hija y me dice desde lejos.. “¡Buen viaje!” mientras sonreía y movía la mano . Eso me dio buen “feeling”.

Eran las 8 de la noche cuando nos pusimos en marcha. Elijo una ruta, la mas económica por no tener peajes y me hago un lío en la primera rotonda. Demasiadas emociones. Finalmente consigo salir de la rotonda y empieza la autopista .

Salí de Palma con el coche con un cuarto de depósito , así que buscaba una gasolinera para abastecerme y llenar el depósito al máximo para conducir tranquilo.

Paro y veo que también hay un bar-restaurante y aprovecho para pedirme un buen bocata ya que en el barco había comido apenas un bocata de tortilla recalentado. Le digo a la chica que me cobre primero , así puedo comprar tabaco con el cambio.

Cuando me da el bocata me dice que tengo una consumición de regalo Coca-Cola o cerveza y me llama la atención que en el barco , en medio del mar no se podía comprar tabaco. Mientras que en una gasolinera no solo se podía comprar tabaco, sino que además te regalaban bebidas alcohólicas. Yo elijo una Coca-Cola para semejante bocata.

Antes de comer le pongo su comida a Luca y lo saco a dar un paseo. Ahí veo a un chico de los que ponen gasolina que juega con una pelota muy entretenido y le pido si podría hacernos una foto a Luca y a mi. El chico accede encantado y nos hace la foto.

Primera para para repostar y foto

Primera parada para repostar y foto

Enseguida la subo a las redes sociales para que sobre todo la gente que me quiere y familia sepa que estoy bien y de camino.

El viaje se antoja largo y más para alguien de Mallorca donde las distancias, aún siendo cortas, se hacen largas .

Comienzo a hacer quilómetros y confío en el GPs para que me lleve donde le he pedido. La noche se hacía cada vez más oscura y daba la sensación de que dejaba atrás Barcelona y LLeida . Luca, detrás, esta con los ojos como platos observando todos estos cambios y al mirarlo me doy cuenta de que desde que bajó del barco no había bebido agua, así que me pongo a buscar alguna gasolinera donde comprar agua, pero como eran más de las once de la noche todas estaban cerradas. Lo que me hace preocuparme y desviar mi atención a lo que me estaba diciendo el GPs o el GPs leía mi mente y me llevó a un pueblito de montaña donde apenas había gente en una terraza y, ¡aleluya! dos máquinas de esas expendedoras de Coca-Cola y Pepsi . Bajo del coche y selecciono un botellín de agua , y ¡oh bendita fortuna! ¡no hay agua!, producto agotado. Pienso si le podría dar Acuarius a Luca, pero como suelen tener mucho azúcar, lo descarto. Entonces, a escasos metros, oigo una voz que me dice: “¡hola! ¿Qué necesitas ? En esto eran más de las dos y media de la madrugada . Me giro y veo a un hombre bastante ancho y cojeando que se acerca hacia mí. “¡Agua! Solo necesito agua” le digo yo, mirando al coche donde estaba Luca. Y en ese momento la luz de una farola alumbra la cara de ese hombre que tenía el pelo negro corto y un ojo de cristal, realmente un auténtico tabernero pensé. El hombre, en ese momento,  mira la máquina expendedora y con mucha gracia me comenta que no se había dado cuenta de que estaba vacía de agua. Así que me dice que espere y se va de manera dificultosa, caminando hacia un callejón de donde sale con un botellín de agua de un litro de cristal azul y de Monte Pinos. Nunca me olvidaré porque además me dijo que era de cristal y que si algún día volvía por allí que se la devolviera. Enseguida le contesté que sería algo complicado ya que emprendía un largo viaje . Entonces se rió y me dijo , “bueno, si vuelves me la traes vacía , sino no pasa nada” y siguió recogiendo las mesas y las sillas de la terraza del bar muy alegremente .

La famosa botella de agua que salvo a Luca de la Sed.

La famosa botella de agua que salvó a Luca de la sed.

El agua estaba un poco fría así que decidí arrancar el coche y continuar el camino mientras el agua se templaba .

Continúo por el camino hasta que después de varias curvas y subidas, veo una esplanada donde paro y le doy agua al sediento Luca. Mientras bebe caigo en la cuenta de que ese no parecía el camino más corto para llegar a Bilbao. No podía ser una secuencia de pueblos de montaña y curvas. Aún así confio en que pronto empezarán las autopistas. Así que le doy a Luca lo que queda de agua y me subo al coche .

Después de una hora de curvas y subidas, en la oscuridad más absoluta que da el bosque denso, aprovecho a utilizar los faros que me dieron los de Misutonida4x4 que realmente iluminan mi camino con una intensidad que parece de día. Sigo avanzando . En eso que el camino se estrecha hasta aparecer en un puente de hierro y de un solo carril . ¡No puede ser! Definitivamente este no es camino principal para ir de Barcelona a Bilbao. El GPs me había dicho cinco horas y media de recorrido y yo ya llevaba seis y estaba en un puente viejo en medio de una oscuridad absoluta.

Me dispongo a cruzar el puente y al final veo otro todo terreno que espera a que yo termine de pasar . Al final del puente me detengo y le hago unas señas al conductor del otro coche para hacerle una pregunta .

“¡Buenas noches! Perdone. es que soy de Palma de Mallorca y ando un poco perdido”.

Me contesta que ya se había dado cuenta por la matrícula de mi coche ,

“He llegado hoy y voy de camino a Bilbao”, le comento. “¿Sabe si por aquí voy bien ? Es que no sé si este GPs me está tomando el pelo”.

“¡Vas bien !” Me dice él. “Pero te queda un “buen camino”” y mientras lo dice medio sonríe .

 

Puente en ninguna parte.

Puente de ninguna parte.

Ahí no caigo pero asiento con la cabeza. Le agradezco el que parara y continúo. Se abre al camino pero sigue siendo una secuencia de curvas , eso sí , cada vez más abiertas. Veo un cartel que dice “Carreteras del Pirineo”  y pienso que iré bien, pero  también que estoy dando un rodeo, siendo las cuatro de la mañana, que no tiene precio, donde la oportunidad de ver un par de zorros o algún tipo de animal similar pasando cerca de la carretera o durmiendo a un lado es posible.

Después de media hora comienzan las rectas. Da la sensación de estar en algun cerro de montaña o algo parecido. Como la noche era tan oscura no tenía noción del espacio. Entonces paro el coche a un lado de la carretera y me bajo. No sé nada hasta que miro hacia arriba. Entonces veo la mayor cantidad de estrellas que había visto nunca. Imagino que gracias al hecho de que estuviera despejado y de que no había contaminación lumínica, aquel era el cielo estrellado más bonito que había visto jamás.  Incluso cojo la cámara y la bajo pensando en poner el trípode. Pero no, es muy tarde. El lugar es muy oscuro y no sé qué hay a cinco metros por lo que dejo la cámara y prefiero disfrutar del instante de silencio absoluto y de ese camino de estrellas que asoman entre los copas de los árboles. Sin duda era un camino de estrellas. Me subo al coche y sigo.

Termina el monte. Veinte minutos de curvas y comienzan unas autovías de impactantes colores y señalización. En absoluto contraste con lo anterior, esto parecía una pista de aterrizaje. Me preguntaba cómo podía haber tanta diferencia entre ambos .

Ya es todo autovía. Más o menos hora y media de autovías de luces blancas , amarillas , naranjas , rojas y puntos y líneas . Me recordaba a aquella escena de “2001, una odisea en el espacio” donde se ven las luces reflejadas en el casco espacial .

Comienzan las curvas de nuevo , pero esta vez hacia abajo. Ya eran las cinco y media de la mañana y había salido del puerto de Barcelona a las 8 de la noche. Me había despertado el día anterior a las tres de la mañana y podríamos decir que estaba bastante cansado. Además no recuerdo haber conducido nunca más de dos horas seguidas . Los ojos se me cerraban. Así que decidí bajar del coche y ponerme a pegar saltos. Si activaba la circulación me despejaría. Por lo que paré otra vez y me fui a dar un pequeño paseo con Luca y jugar un poco con él .

Ya despejado y subido en el coche veo un cartel que dice: Bilbao . “¡Que bien!”, pensé. “El GPs me ha dado un”buen camino”. Al final me ha llevado donde quería” . Continúo bajando. Empiezan a verse los primeros coches después de horas sin ver a nadie más que a algún camionero.

Ya cuando faltaban dos o tres kilómetros, de repente veo un Land Rover Defender subiendo en dirección contraria a mucha velocidad.  Parecía que fuera en tres ruedas.

Así que me pongo alerta al instante. Eran casi las seis de la mañana y algunos volverían de alguna fiesta con copas de más.

El GPS me indica que a cien metros se encuentra mi destino. ¡Qué alivio! Casi diez horas conduciendo , y de repente se oye un fuerte golpe, como un ¡plas! Luca incluso se gira de un salto y mira atrás . Yo miro por el retrovisor y no veo nada. Así que continúo .

“Ha llegado a su destino” – la voz de mi encantadora acompañante me lo dice como si nada. Podría haber dicho un “¡olé!”, “¡o muy bien campeón!”, pero nada …

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Allí no hay nadie. Así que llamo para ver si la dirección es correcta, y…, sí era correcta pero con una fallo de cincuenta metros . Así que llamo por teléfono para que alguien salga a recibirme. Eran las seis de la mañana y me sabía mal despertar a nadie. Pero estaba cansado y quería llegar .

Me dicen que están cerca por lo que doy la vuelta por si me lo he pasado y veo a dos personas a lo lejos en medio de la carretera .

Me acerco y veo que es un accidente. Una pareja está a un lado de la carretera y una furgoneta de reparto al otro lado. Paro el coche y desde la ventana les pregunto si están bien y me dicen que si, aunque el coche parecía un siniestro y la furgoneta no estaba mucho mejor.

Ahí me di cuenta de que era el coche de esa pareja que iba detrás de mí. Que el sonido que escuché y por el que Luca se levantó de un salto fue que una furgoneta, seguramente a alta velocidad, se salió de la trazada y los arrolló. Podría haberme pasado a mí. Solo estaban a cuatro o cinco metros detrás de mí.

Continúo buscando a mi amigo que está en la calle esperando a verme. Lo veo. Aparco y me quedo con un frío en el cuerpo que dura un rato.

Es muy tarde, he dormido poco y me tumbo en un sofá que tienen junto a la oficina de la nave. Luca se tumba a mi lado y esa ya es otra historia que escribiré cuando termine. Mientras va dejando en mí importantes señales que me impulsan y me serán de ayuda en el camino …

 

Mauricio Peralta

#enbuscadelaluz

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Acerca de Mauricio Peralta Menta

Viajando por el mundo mientras realizo un documental llamado En Busca De La Luz .

Publicado el junio 23, 2015 en Blog y etiquetado en , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Muy buen e interesante relato Mauri!

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